lunes, 2 de noviembre de 2009
Te mostré mi barrio, mis bares, mi escuela. Te presenté a mis amigos. A mis padres. Te escuché mientras ensayabas. Tus canciones, tus esperanzas, tus deseos. Tu música. Y tú escuchaste la mía. Mi italiano, mi alemán, mi ruso. Te regalé un walkman, y tú una almohada. Y un día, me besaste. El tiempo pasó. El tiempo voló. Y todo parecía tan fácil...... tan simple. Libre. Tan nuevo y único. Fuimos al cine. Fuimos a bailar. De compras. Nos reímos. Tú lloraste. Nadamos, fumamos. Nos rasuramos. De vez en cuando, tú gritabas. Sin razón. A veces con razón. Sí, a veces con razón. Te acompañé al conservatorio. Estudié para mis exámenes. Escuché tus canciones, tus esperanzas. Tus deseos. Escuché tu música. Y tú escuchaste la mía. Estábamos unidos. Tan unidos. Cada vez más unidos. Fuimos al cine. Fuimos a nadar. Nos reímos juntos. Tú gritabas. A veces con razón. Y a veces sin razón. El tiempo pasó. El tiempo voló. Te acompañé al conservatorio. Estudié para mis exámenes. Me escuchaste hablar en italiano, alemán, ruso y francés. Estudié para mis exámenes. Tú gritabas. A veces con razón. El tiempo pasó, sin razón. Tú gritabas. Sin razón. Estudié para mis exámenes. Exámenes, exámenes...El tiempo pasó. Tú gritabas. Gritabas, gritabas...
..."Hay veces que la vida exige un cambio. Una transición. Como las estaciones. Nuestra primavera fue maravillosa, pero el verano se ha terminado… y nos perdimos el otoño. Y ahora, de repente, hace frío, tanto frío que todo se está congelando. Nuestro amor se ha dormido y la nieve lo tomó por sorpresa. Y si te duermes en la nieve no sientes venir a la muerte. Cuídate."...
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